viernes, 3 de abril de 2009

Aguas serenas en el mar de mis pensamientos
traen recuerdos de soleadas tardes,
atardeceres dispersos en mi mente,
de momentos que se han ido,
que no regresarán más.
Ahí quedan fieles y sublimes
enmarcados en nubes exquisitas
perdidas en mi imaginación.

1 comentario:

Juan Pablo Belair dijo...

ojo que los recuerdos tienen ese poder... el de aparecerse cuando quieran... a veces logramos dominarlos un poco pero al mínimo descuido llegan y nos emocionan... no diga que no volverán más... son celosos y luchan por no morir olvidados